La gravedad real del pecado
No se puede entender el evangelio sin tomar en serio el diagnóstico que lo precede. El pecado no es un simple error de cálculo: es rebelión, es una herida que afecta cada faceta del ser humano.
Una condición, no solo actos
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios: la Escritura describe el pecado como algo que alcanza a toda la humanidad, no como la mala conducta de algunos. Desde la caída, nacemos en un mundo torcido y con una naturaleza inclinada a torcerse más, incapaces de restaurar por nuestras propias fuerzas la relación rota con Dios.
Incapacidad, pero no anulación
Sostengo que esa condición nos deja incapaces de salvarnos a nosotros mismos y de buscar a Dios por iniciativa puramente propia; en ese sentido, la gracia siempre va primero. Pero incapacidad espiritual no es lo mismo que ausencia total de toda facultad para responder cuando esa gracia nos alcanza y nos habilita. venid luego, y estemos a cuenta sigue funcionando como una invitación real, dirigida a personas reales, y no como una fórmula vacía dirigida a máquinas.